martes, 28 de octubre de 2008

Pequeño relato

A cara de perro


A cara de perro midieron sus cuerpos, tomaron distancia, marcaron los límites del territorio que a cada uno le correspondía. A cara de perro tomaron los recaudos necesarios, se provisionaron de lo imprescindible y ocultaron todo lo que el otro pudiera observar. A cara de perro escucharon los sonidos que el viento traía desde lejos, los olores que la brisa transportaba, desdibujando el paisaje llano en una mancha vizcosa que parecía multiplicarse en capas superpuestas.
El sol hacía su trabajo al medio día y a cara de perro no dejaban de sacarse los ojos de encima, los cuerpos rígidos, las manos inquietas y alertas.
Parecía un duelo que tensaba el aire que atravesaba la distancia entre ellos dos. Nadie, salvo uno, podía palpar esa densidad, esa pesada quietud de los segundos que corren lentamente entre un tic y un tac.
A cara de perro se pararon uno frente al otro, acortando las distancias con cada gota de sudor que caía de sus mejillas, acercándose pausadamente, casi imperceptíblemente en cada palpitar.
El mar del tiempo agitaba sus costas.
Dentro de cada uno subia y baja la marea de la adrenalina; con cada bocanada de aire que entraba en sus cuerpos el mundo se deshacía en miles de partículas de monóxido de carbono.
El silencio estremecía los oídos que pugnaban por asirse a un mínimo murmullo. Todo era silencio.
Ambos permanecían inmóviles, a cara de perro, aguantando el parpadéo para no quitar ni un segundo los ojos sobre los del otro.
A cara de perro continauron toda la tarde, toda la noche, toda la vida.
Nadie supo cuándo ni cómo, pero nada sucedió a esa impostura de la postura más abyecta. Tanto que si no fuera por este que lo cuenta, nadie los hubiera visto. Nadie se hubiera percatado. Sin embargo, continúan ahí, parados, fijos, estáticos, inquietamente quietos. A cara de perro. Recortados.

sábado, 4 de octubre de 2008

martes, 23 de septiembre de 2008

Recordando a un gran artista (2)



Octimio Landi


En la década del `60 su participación en salones y exposiciones es abrumadora. Se citan algunos de ellos: XVI Salón de Arte de Mar del Plata; Salón Anual de SAnta Fe; Centro Cultural "General SAn Martín" de Capital Federal.

En Mercedes expone junto a otros artistas locales: "Pintores y escultores Mercedinos" en 1964; "Primer Salón Anual de Artes Plásticas" en 1966; exposición en la Cámara Económica Mercedina en la semana Argentino-Francesa en 1977.

En 1978 junto a los pintores Cristina Cordal, José Roggero y Eduardo Godino, integra la muestra "Cuatro mercedinos en Carlos PAz" con el auspicio de la dirección de cultura de dicha localidad.

En 1978 también incursiona en el cine integrando el "Grupo Cine Septiembre" y participa de la realización de la película "Cuarto Reino" dirigida por Jorge Citrángolo. Participa de la realización de la película "Cristna Dawson Paz" con dirección de Hernán Guinot.

De 1969 data el cortometraje "Creación", película dirigida por Jorge Citrángolo con guión de Rolo CApaccio y participación de Herán Guinot. En esta película se muestran los trabajos escultóricos de Landi.

Su obra no se ata únicamente a la pintura y la escultura. Octimio Landi también realiza una serie de grabados y de cerámicas. Realiza las ilustraciones de las tapas de los libros del escritor Raúl Ortelli " Más allá del Paraíso" (1972) y " Ahí van las brujas" (1975).

En los ochenta experimenta con trabajos realizados por una sobrina que integran la serie "Loana", pinturas sobre dibujos infantiles.

Landi exploró sobre la realización de máscaras y pequeñas esculturas hechas con desechos industriales, bronce y cobre y partes de motores. De aquí surge la serie " Seres de bronce" - miniesculturas con piezas de grifería-.

Su espíritu creativo nunco lo abandonó. Landi proyectaba y vivía arte. Sobre los últimos años de su vida, la producción artística de Landi se centró en la realización de bocetos y la plasmación de varios murales que se emplazaron en el barrio donde vivió por décadas hasta su muerte.

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Recordando a un gran artista (1)


Octimio Landi: 3 de septiembre de 1920 - 1 de noviembre de 2005



Nació un 3 de septiembre de 1920 en la ciudad de Mercedes. Hijo de Francisco Landi - inmigrante italiano- y Juana Florio - argentina -. Octimio es el menor de ocho hijos. Nacido en el seno de una familia humilde, no tuvo la posibilidad de tomar clases de pintura y todo lo que fue adquiriendo lo hizo de manera autodidacta. En su juventud forma parte del "Círculo artístico de Mercedes" y en octubre de 1949 realiza su primera muestra colectiva "Primera exposición local de pintura, dibujo y escultura", con el padrinazgo de Juan José Marín. Landi presenta dos esculturas en yeso de las que se destaca "Quita".

Participa en numerosas muestras en localidades vecinas y en 1952 lo hace en la "Primera exposición regional de pintura y dibujo y escultura".

Landi forma parte de diversos grupos e instituciones del quehacer cultural mercedino: "Biblioteca Sarmiento", "Casa del Pueblo" y el "Museo de Ciencias Naturales Carlos Ameghino". Encomendado por esta institución realiza un monumento homenaje a Florentino Ameghino que es inaugurado el 23 de octubre de 1955 y se emplaza en el Parque Municipal, en cercanías del Río Lujan.

Para 1956 realiza junto a colaboradores la "Exposición de Arte Precolombino" en la Biblioteca Sarmiento, exhibiendo reproducciones de piezas cerámicas indígenas, que fueron donadas al Museo de Ciencias Naturales.

En 1958 participa con una escultura policromada en el "V salón Estímulo" de la provincia de Buenos Aires. Al año siguiente obtiene el premio adquisición con una escultura en yeso "Maternidad".

Para el mismo año forma parte del grupo artístico "Escalera" que nuclea a plásticos mercedinos como Osvaldo Martínez, Domingo Carella, Juan Villareal, Roberto Ortíz y Josefina Zamudio. En 1961 el grupo expone en el Salón de Artes Plásticas de La Plata y para noviembre del mismo año en el Palais de Glace de Capital Federal. De esta época es su escultura "Tango".

1961 también participa del 39º Salón de Arte de Rosario con su escultura "Buhos y lechuzas" con mención honorífica.

martes, 26 de agosto de 2008

Re-flex


Brillo



X

X

X

Ojo

X

X

X

X

Pop

Y

Y

Y

Y

lux

Y

Y

Y

Y

Z

jueves, 14 de agosto de 2008

Textos taller escritura: Angie


La Comunión



A pesar de ser tan diferentes unos con otros, ese día pudieron coincidir en todo!

Primero en bañarse sin rezongar. Luego en quedarse bastante quietos, sobre todo los varones, que siempre están trepándose a los árboles; no la molestaban a Roberta, que es tan callada la pobre!

Y por último, pudieron calzarse los zapatos de los domingos, ellos, que diariamente andan descalzos o en alpargatas.

Ah! Casi me olvido. Los tres pudieron recitar el padrenuestro al unísono como se los hizo recitar la abuela. Vieron? Todos podemos coincidir "a veces", a pesar de ser tan diferentes unos con otros.

viernes, 1 de agosto de 2008

Texto taller escritura: Lydia


Volver al pasado

Es una tarde otoñal plácida y serena. Salgo a caminar y me dejo llevar por el placer que da el calor del sol en esta estación. Las hojas de los árboles están cayendo, vistiendo las veredas y las calles con una mezcla de colores: amarillos, rojizos, verdosos. La brisa acaricia mi mejilla y siento que al respirar todo mi cuerpo se libera logrando una completa relajación.
Camino mirando las casas de mi querida ciudad y de pronto una de ellas atrapa mi atención. Es una edificación antigua, sencilla. Elevo mi vista hacia su parte superior y observo una escultura arquitectónica. ¿Cuántos años tendrá esta casa? ¿Quién la construyó? ¿Quiénes fueron sus primeros habitantes? Me dejo llevar por mis pensamientos.
Qué hermosa figura, cuanto tendrá para contar. ¿La habrán elegido para ser observadora de vivencias o vigía de los acontecimientos por venir? Si pudiera preguntarle cómo era ese lugar cuando ella fue creada. ¿Habrá sido la única propiedad en ese lugar? ¿Cuántos casamientos, nacimientos, navidades disfrutó? ¿Estaría sola o habría otras viviendas ofreciéndole compañía? Seguro que un hermoso jardín estaría a la entrada, acorde con la importancia de su fachada.
Mira hacia el este, ve todos los amaneceres desde hace muchísimos años. Ahora está rodeada de casas y el cemento es la base, pero sigue ahí, fiel a su destino. Su creador lo quizo así y yo, por un momento, traté de imaginármela, volviedo al pasado.